miércoles, 30 de junio de 2010

La Oración de Rompimiento

Por el Pastor Helpis Rosado Guerrero


Lectura Biblica: Isaias 64:1-4.- !!Oh, si rompieses los cielos, y descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes, como fuego abrasador de fundiciones, fuego que hace hervir las aguas, para que hicieras notorio tu nombre a tus enemigos, y las naciones temblasen a tu presencia!  Cuando, haciendo cosas terribles cuales nunca esperábamos, descendiste, fluyeron los montes delante de ti. Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera.

Esta Oracion poderosisima, de contenido profetico, que se encuentra en el libro de Isaias capítulo 64, es una oración de rompimiento de los cielos y liberacion de la tierra.  Es una oracion que contrarresta la maldicion en mas de un sentido.   Existen dos tipos de rompimiento que debemos de experimentar en nuestra vida, para que el Espíritu Santo  haga en nosotros lo que el desea hacer.

Primero: Romper los cielos significa romper el poder de toda maldicion existente, presente o ancestral, que impide que la gracia de Dios se manifieste con todo su esplendor y plenitud en nuestra vida y que las oportunidades puedan llegar a nosotros y que la circunstancias adversas que nos rodean cercenen nuestras esperanzas y nuestras promesas.  Tenemos que entender que la maldicion nunca llegara sin causa la Palabra de Dios dice en Proverbios 26:2 Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo,  Así la maldición nunca vendrá sin causa.

En este sentido existe un motivo de maldicion que viene por nuestras propias malas acciones: aquello que la palabra de Dios dice en Deuteronomio 28:20.- Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas pronto a causa de la maldad de tus obras por las cuales me habrás dejado.  y aquella que es ancestral, que viene por maldiciones arrastradas por nuestros ancestros maternos o paternos, tal y como dice Exodo 20:5.- No te inclinarás a ellas, ni las honrarás;(A) porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.   El resultado de estas maldiciones, de cielos y tierra cerrados, esta en Deuteronomio 28:23.- Y los cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y la tierra que está debajo de ti, de hierro.  Es por eso que la invocacion del profeta esta guiada a el rompimiento de los cielos de bronce y la fundicion de la tierra de hierro, a traves de ese "fuego abrazador de fundiciones", fuego espiritual, que destruye todo genero de maldición,  y como de lo que se trata de algo fuerte como metal, ese fuego es abrazador para fundición.  Los cielos abiertos son la señal indubitable de la obra del Espíritu Santo en la vida de cada uno de nosotros, para sanarnos, socorrernos, resguardarnos, prosperarnos y llevarnos al terreno de la bendición y de las promesas.  Y esto lo vemos en el libro de Lucas 3:21-22.- Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.

Segundo:  Otro rompimiento es el que se evidencia en nuestro fuero interno, en las estructuras mentales que tenemos dentro y en la condicion de nuestro corazón.  Para llegar a este rompimiento, tenemos que humillarnos en la poderosa mano de Dios, el ego siempre quiere elevarse sobre los planes y propositos de Dios y es un descomunal obstaculo para que seamos bendecidos y podamos desempeñar el papel que quiere que juguemos aqui en la tierra, en la mision de rescatar al mundo para Cristo.  A este rompimiento le llamamos quebrantamiento.  Nuestro hombre exterior necesita ser quebrantado para que la simiente espiritual pueda renacer en nosotros. Es a lo que se refirio Jesus, en Juan 12:24.- De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.  Entonces el Espíritu Santo a traves de su palabra tiene que penetrar y romper, tal y como dice en Hebreos 4:12.- Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.   Pablo oraba continuamente para que Cristo fuese formado en el interior de sus discipulos y cuando esta formación llega a nosotros, en Galatas 4:19.- Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros.

Nosotros espiritualmente rompemos fuente y somos transformados en las personas que Dios tenia previsto que fuesemos con todos los diseños de el y con la madurez y reciedumbre espiritual que solo el Espíritu Santo nos puede dar, cuando estos rompimientos se dan en nuestras vidas.

Tenemos que experimentar en nuestra vida diaria estos tipos de rompimiento, para que los cielos, y nosotros mismos por dentro seamos abiertos a la manifiestación plena del Espíritu Santo y llevar a todo el mundo esa transformacion que Dios trae para establecer el reino de Dios donde quiera que vayamos.